DOMINIO ARCHAEA
En un principio, el estudio de las arqueas estuvo ligado al dominio de las bacterias, hasta que se comenzaron a visibilizar sus propiedades únicas, que no necesariamente respondían a las mismas condiciones que las bacterias y otros organismos procariotas.
Una de las principales condiciones que permitieron su adhesión como dominio propio es la resistencia y facilidad que tienen para vivir en altas temperaturas.
Se les acuñó el término arquea, proveniente del griego archae, debido a que poseen una estructura molecular antigua, y que se ha mantenido sin mayores cambios o desarrollo frente a cualquier otra rama de microorganismos.
Durante muchos años se estimó que las arqueas habitaban principalmente en entornos hostiles para otros seres, lo que hacía más difícil su aislamiento para posterior análisis y estudio.
Origen y descubrimiento del reino archaea
Los primeros vestigios de estos microorganismos se remontan a más de 3.8 billones de años, encontrados en lo que se considera la capa de sedimento más antigua de la Tierra, ubicada en Groenlandia; brindando a las arqueas el linaje más viejo del planeta.
En un principio las arqueas se estudiaban de la misma manera que las bacterias y las eucariotas en un intento por comprender las fundaciones básicas de la vida. Aunque tenía propiedades disímiles, ciertas semejanzas mantenían a las arqueas junto a las bacterias, incluso llegando a considerarlas arqueobacterias.
La incompatibilidad de los dominios microorgánicos con la clasificación por Reinos establecida por Whitaker (Protista, Plantae, Animalia, Monera, Fungi), generó el destronamiento de este término y la adjudicación del termino dominio como uno superior. Los dominios actuales son, precisamente, eucarya, bacteria y archaea.
La posterior clasificación y estudio de los elementos del dominio arquea de forma independiente se adjudica principalmente a Carl Woese, quien en los años 70 comenzó a desarrollar arboles filogenéticos que permitían las disección elemental de los microorganismos, permitiendo caracterizar diferencias entre los propios organismos procariotas que ese momento incluían tanto las bacterias como las arqueas.
Estos estudios permitieron discernir sobre la amplia presencia que tienen las arqueas alrededor del mundo, y su afinidad por condiciones extremas.
Incluso en la actualidad, las clasificaciones arqueas singuen desplazándose entre sus propias categorías debido al constante desarrollo de nuevas perspectivas sobre sus propiedades.
Características de las arqueas
Son diversas las propiedades que caracterizan a las arqueas: tienen una membrana unicelular cuya envoltura o pared es distinta a la de las bacterias; las membranas arqueas están compuestas por lípidos con una composición glicerina distinta a la de los eucariotas, con la finalidad de brindar a las primeras una alta capacidad de resistencia térmica.
Las arqueas individuales tienen un diámetro variable (de 0.1 a 15 micrómetros) y pueden presentar múltiples formas, como esféricas, espirales, y hasta rectangulares.
Sus flagelos presentan composiciones diferentes a los de las bacterias, pudiendo ser mucho más largos y gruesos. Las arqueas, según sus formas, pueden presentar procesos metabólicos muy distintos entre ellos.
El funcionamiento y las relaciones internas de las arqueas, aunque propias, son más similares al funcionamiento eucariota que al bacteriano, en cuanto a sus procesos proteínicos.
El estudio especializado en la síntesis proteica de las arqueas ha permitido un entendimiento mucho más profundo de este proceso no solo en las arqueas, sino en todos los dominios de la vida.
La mayoría de las arqueas son consideradas extremofilas; capaces de vivir a más de 100°C, en geiseres o sumideros submarinos, así como en condiciones extremadamente frías. Las arqueas pueden habitar en el fondo del océano, en entornos pantanosos y hasta han sido rastreadas en pozos de petróleo y drenajes.
ACTIVIDAD 1
REALIZAR LECTURA DEL TEXTO
REALIZAR UN ENSAYO DE CADA TEMA
ENTREGARLO EN PRÓXIMA CLASE
ATTE. QUIMICA RIVERA